El periodo Momoyama
El
periodo Momoyama abarca desde 1573 hasta 1603, periodo caracterizado por la
consolidación de los poderes centrales con las figuras de Oda Nobunaga y
Toyotomi Hideyoshi, ambos unificaron el territorio japones después de la guerra
civil conocida como Sengoku Jidai.
En
el principio del periodo Japón se encuentra fragmentada en varios feudos
dirigidos por señores locales conocidos como daimyos que llegarán a luchas
entre ellos por el poder. Será Oda Nobunaga el primer líder que, gracias a
victorias militares y tácticas, conseguirá unificar parte de Japón occidental y
central, este líder será conocido por las innovaciones de la administración y
las armas de fuego en combates. El segundo líder será Toyotomi Hideyoshi, será
el general de Nobunaga y asume el liderazgo en 1582, continuó con la campaña de
unificación de Japón, terminando por lograrlo gracias a las reformas sociales y
la formación de un sistema más centralizado. Ambas políticas se enfocarían en
la construcción de castillos de gran escala y promoción de la ceremonia del té
y tradiciones japonesas.
Durante
este periodo llega a Japón el cristianismo, cuando el misionero Francisco
Javier , fundador de los jesuitas, llega en 1549 durante el final del periodo
Sengoku y justo al inicio de este periodo. Será con el gobernador Hideyoshi
cuando la actitud hacia los misioneros comienza a cambiar, llegando a ser
prohibido durante el periodo Edo.
Se construye el Castillo de Himeji, que vuelve a la grandiosidad, se encuentra sobreelevado del suelo y tiene más verticalidad que los edificios de épocas anteriores, aparentemente se asimila a una fortaleza amurallada donde las tonalidades gris y blancas destacan con el exterior, es un exterior sobrio y serio. En el interior la madera se comienza a dorar, y algo muy característico de este periodo es el uso de la teja curva, dando al exterior un perfil mucho más ondulante.
Durante
este periodo se desarrollan tres tipos de pintura: la yamato-e, la sumi e, y la
pintura nambán.
La
pintura sumi-e es conocida como pintura con tinta negra. Es un arte tradicional
japones influenciado por el budismo zen y la pintura china. Su principio “menos
es más” muestra una gran economía de trazos y mucho detalle, enfatizando la
filosofía zen. Durante este periodo Momoyama se adapta a las evoluciones
artísticas, por lo que podemos observar obras mas expresivas y dinámicas, menos
rígidas que el de épocas anteriores, además mezclándose con los estilos
decorativos incluso llegando a combinarse con color.
Por último, surge la pintura de estilo nambán. Su técnica sigue utilizando el estilo japones de este periodo con el característico uso de los fondos dorados, aunque la diferencia es que la temática va a ser plenamente occidental como podemos ver en la obra “Llegada de un barco portugués” sobre biombo. Vemos el mismo concepto, con ausencia de fondo, planitud en la pintura y una composición compleja en las seis tablas del biombo, será tan famoso y solicitado que a los colonizadores lo traen hacia occidente.
Comentarios
Publicar un comentario