Introducción histórica: Etapas iniciales del arte en El Valle del Indo. La Era Prehistórica y la Civilización del Valle del Indo. Primeros núcleos poblacionales sobre el Valle del río Indo. Sellos.
TEMA 1. ETAPAS INICIALES DEL ARTE EN EL VALLE DEL INDO
Los primeros asentamientos del germen de la India surgirán en el Valle del Indo. Estos asentamientos formarán una civilización con un origen un poco más tardío, aunque muy ligeramente, que el de las civilizaciones de Egipto y Mesopotamia. Aun así, hablamos de una de las civilizaciones más antiguas, con uno de los países de mayor extensión y población. Este hecho no será casualidad, ya que hablamos de un territorio que poseía una gran riqueza cultural y material. Sin embargo, debido a ello y a su ubicación, la cual conectaba los territorios de Oriente y Occidente, durante el Paleolítico fue objeto de invasión por una gran cantidad de pueblos, los cuales fueron conquistando el territorio, transformando, así, estos primeros asentamientos del Valle del Indo, provocando una mezcla única.
El territorio se encuentra dividido en cinco regiones:
1.
La primera región tenía como frontera el Himalaya, cordillera ubicada al norte que funcionaba, durante una etapa primigenia, como barrera que aislaba a la península, hasta que la zona centro asiática cruza la cordillera para invadir el territorio. Esta frontera natural aislaba a la región de los fríos vientos procedentes del norte, los cuales provocaban una retroalimentación del aire caliente, el cual chocaba con el aire frio, provocando, cíclicamente, los monzones. Pero no sólo serviría como frontera climática, sino que su difícil acceso también afectaría a la llegada de las corrientes artísticas procedentes de otros territorios.
2. La siguiente región, siguiendo desde el norte, era la perteneciente a las Llanuras Indogangéticas, en las que se ubican dos de los ríos que darían origen a estos primeros asentamientos: el río Indo y el Ganges. El Indo, con sedimentación y funcionamiento idéntico al del río Nilo, no siempre aportaba la fertilidad suficiente al terreno, impidiendo así el florecimiento de la agricultura, a diferencia del río Ganges, que sí que permitiría un desarrollo pleno de la zona. Este era conocido como “la gran ciénaga”, ya que era utilizado para arrojar desperdicios, e incluso cadáveres en un sentido ritual.
3. La región que ocupaba la zona central y sur sería la Meseta del Decán, la cual se encontraba entre dos cordilleras que provocaban un clima más fresco que el que poseía la costa.
4. Esta costa sería la siguiente región, teniendo en cuenta que la India tiene más de siete mil kilómetros de costa.
5. La última región será la ubicada al noroeste, siendo el Desierto de Thar, el cual se caracteriza por tener un clima de extremas condiciones.
Sin duda, el territorio se caracteriza por una fuerte variedad climática, pasando desde el frío clima del Himalaya, llegando hasta el extremo calor del desierto. Es por ello por lo que, como es lógico, los asentamientos serán dispares en el territorio, concentrándose estos en las zonas más favorables para vivir, y, con estos asentamientos, el arte iría de la mano.
Los monzones que se estaban produciendo provocan en el pueblo un cuestionamiento de su origen, llegando a la conclusión de la existencia de un ente supremo que controlaba el clima, y, por ende, la vida de todos aquellos que se veían afectados por el mismo. Así, los habitantes del territorio decidieron mantener un respeto absoluto a la naturaleza, integrándose en ella y en el cosmos, que permitía el buen funcionamiento del ciclo sin fin, un ciclo que se aplica a la filosofía hindú, en el que las divinidades requieren de una rueda de repetición para que todo fluya correctamente. Esto se opone a lo que ocurría en Occidente, que buscaba esa imposición sobre la naturaleza. Así, el ser humano sería un ente más de este ciclo, y, con todo ello, los dioses serían asociados a elementos naturales, ya que ellos serían los que propiciarían los cambios climáticos y controlarían el cosmos. La creencia en la rueda de la repetición y la reencarnación está presente en toda la cultura india y ello explica su arte y forma de vida.
En consecuencia, la arquitectura será un reflejo de esta visión filosófica, con templos que se construirán en armonía con el paisaje, a menudo siendo tallados en la roca, o fusionándose con la naturaleza.
1.1. La Era Prehistórica y la Civilización del Valle del Indo. Neolítico (3300-300 a.C.)
Las primeras tribus, muy posiblemente, serían nómadas, las cuales se desplazarían en busca de unos asentamientos en los que pudieran desarrollar su vida de forma permanente. En esta época del neolítico será cuando aparezcan las primeras civilizaciones, en la Llanura Indogangética, desarrollándose alrededor de estos dos ríos que se encontraban en el lugar.
Estas primeras tribus serían los Pigmeos, de origen africano, descendientes de los primeros homínidos que emigraron de este continente, los cuales, al final, se fusionarían con otros pueblos proto australianos y proto mediterráneos, hasta que llegaran los centroasiáticos, mongoloides y armenoides, cuya fusión provocaría el origen de la primera etnia auténticamente india, la etnia Drávida, caracterizada por un color de piel muy oscuro, creadora de los primeros núcleos de población del Valle del río Indo. Sin embargo, esta etnia fue conquistada desde la primera época, provocando su exilio hacia el sur, aunque pocos son los miembros de esta etnia que perviven en la actualidad. Aun así, su revolución fue máxima, con unos avances hasta entonces nunca vistos en la zona asiática, creando más de cien ciudades en la zona costera y a orillas del Indo, comercializando con las grandes civilizaciones de Egipto y Mesopotamia.
1.1.1 Primeros núcleos poblacionales sobre el Valle del río Indo

Desde mediados del tercer milenio antes de Cristo, al noroeste de la India, en el Valle del río Indo, surgió una civilización muy similar a la mesopotámica, tanto cultural como cronológicamente hablando. Esta civilización sería de la etnia drávida, precedente a la llegada de los indoeuropeos al territorio. Hablamos de la etnia Harappa, surgida hacia el 3000 a.C., y Mohenjo-Daro, originada antes del 2700 a.C. Su evolución también fue muy elevada, con organizadas urbanizaciones, de calles paralelas, cortadas en ángulo recto, con edificios de ladrillo, estanques, piscinas, desagües y murallas, y, artísticamente hablando, una cerámica de gran precisión pictórica, y un modelado de la escultura envidiable, siendo ejemplo de ello bustos de ancianos y torsos correspondientes a cuerpos juveniles. El fin de estas culturas llegaría hacia el 1500 a.C., momento en el que se produciría la invasión aria, y, con ella, el periodo védico.
1.1.2 Sellos de Mohenjo-Daro. Esteatita. 5 cm. Aprox
Prueba del desarrollo de estas civilizaciones sería la presencia de la escritura, que, aunque aún se encuentre sin descifrar, aparece en los sellos que se han encontrado, los cuales presentan unos caracteres pictográficos, acompañados, como decoración, por un animal, vegetal, o, en extrañas ocasiones, figura humana. Estos sellos encontrados son de esteatita, una roca típica de la zona. Aunque no se hayan podido descifrar, sí que se han podido identificar 270 caracteres, que hace creer que hablaríamos de alguna especie de sistema numérico, aunque también podrían servir para sellar algún acuerdo comercial, o presentar cierta función apotropaica, o, incluso, ser un elemento de ofrenda ritual, ya que, aunque algunos elementos sí sean realistas, otros presentan características fantásticas y simbólicas.




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