DINASTIA QIN
DINASTIA QIN
Contexto histórico
El Imperio Qin se desarrolló en China entre los años 221 y 206 a.C. Duró solo unos 15 años, pero su influencia fue tal que el nombre de China proviene de Qin. Este imperio fue clave para la unificación del país y la creación de un gobierno centralizado. Esto da fin a lo que conocemos como el Período de los Reinos Combatientes, el cual había comenzado en el S.V a.C., y se extendió durante tres siglos durante los cuales los reinos chinos estaban enemistados y peleaban por el control territorial.
El Estado Qin se encontraba al Noroeste de China durante este periodo de confrontaciones, venciendo sucesivamente a los distintos Estados Chinos desde el año 262 a.C., hasta que triunfa convirtiendo a Qin Shi Haung en el emperador de China. Al fundarse esta dinastía, se modifica el título de wang (rey) por el de huangdi (emperador).
Qin Shi Huang gobierna ayudado por dos funcionarios, uno civil y otro militar, y aplicará una reforma de unificación del territorio chino donde la capital será llevada a Xiang Yang. Organiza un poder centralizado basado en los sistemas del Taoísmo, estableciendo un nuevo código legal para todo su imperio. Este nuevo sistema de leyes es conocido como legalismo o sistema de leyes. Cambió un poco el sistema de la sociedad, pero manteniendo siempre al emperador en la cúspide de la misma y, en lo más abajo, a la servidumbre. Cabe destacar que el campesinado pasó a ser una clase libre gracias a este nuevo sistema.
También se destruyen las fortificaciones que habían separado a los seis estados independientes para evitar todo tipo de resurgimiento de los señores feudales, el mandato Qin significó la abolición del feudalismo ya que tampoco se entregaban tierras a miembros de la familia real y dignatarios, y se suprimen los títulos de nobleza creando otros que no eran hereditarios. Además, se dividió el imperio en 36 comandancias, y estas a su vez, en distritos, donde ningún gobernador tenía cargos hereditarios, sino que eran nombrados por el emperador y podían ser destituidos por él mismo. Estas medidas reforzaban el poder centralizado del emperador.
Escritura del sello pequeño
El nuevo emperador no solo cambió el sistema social, sino que también cambió el sistema de agricultura, el de economía, entre otros muchos, así como también aplicó la unificación sistemática de pesos, medidas y monedas. También se pretendió estandarizar la escritura, ya que anteriormente cada reino tenía particularidades locales en su sistema de escritura, lo cual obstaculizaba el intercambio cultural.
Así es como se oficializa el Xiaozhuan o “Escritura del sello pequeño”, que es desarrollada por la administración y será considerada el origen de la escritura que actualmente se usa en China. Se usaba en tallas en piedra, sellos y monumentos conmemorativos. Este tipo de escritura ya no es de carácter pictográfico o simbólico como anteriormente se utilizaba en China, sino que ya se va volviendo una caligrafía, se instauran trazos cada vez más largos y de una sola pincelada, con especificidades en la secuenciación de los trazos e implementando unos determinados caracteres.
La creación de la “Escritura del sello pequeño” no solo fue una medida administrativa, sino también estética: se trataba de una escritura armoniosa y elegante usada en inscripciones oficiales, donde el equilibrio visual era parte del arte. La intención era que esta escritura sea entendida por toda la población pero, a pesar de los esfuerzos del emperador para imponerla, no fue tan bien acogida por los ciudadanos que prefirieron mantener otra escritura más sencilla, popular y tradicional llamada Lishu.
Además, en este periodo se emprendieron grandes proyectos arquitectónicos, como por ejemplo el Palacio Epang (palacio imperial), el Mausoleo imperial y la Muralla China.
Algunas de las características principales del arte de la dinastía Qin, son:
Funcionalidad política y militar: El arte estuvo muy ligado al poder imperial y al control militar. Su objetivo principal era demostrar autoridad, fuerza y organización. La Muralla China, por ejemplo, fue parte de un plan militar para la protección del imperio y la fluidez de movimiento de las tropas
Monumentalidad: Se crearon obras de gran escala, como el Palacio de Epang, la construcción de la primera versión de la Gran Muralla y el ejército de terracota que custodiaba la tumba del primer emperador, Qin Shi Huang.
Realismo y detalle: Especialmente en las esculturas, como las figuras de los soldados de terracota, donde se aprecian rasgos faciales diferenciados, peinados, armaduras y posturas realistas.
Uniformidad y orden: Aunque los soldados de terracota parecen únicos, hay un sistema de módulos y patrones repetitivos, reflejando el ideal de orden y estandarización del imperio Qin. Lo mismo sucede con la extraordinaria exactitud en la reproducción estandarizada de los gatillos de las ballestas y sus flechas. Se requirió una sorprendente estandarización y unificación de las materias primas, los conocimientos técnicos y la mano de obra para este tipo de producción en masa. En las lanzas y alabardas encontramos inscripciones cinceladas que indican el año de producción, el taller y el artesano que lo fabricó.
Materiales resistentes: Uso de terracota, bronce, jade y piedra, materiales duraderos que transmitían la idea de permanencia del poder imperial. Para las armas de filo, se utilizaron aleaciones resistentes como cobre y estaño.
Simbología de poder y protección: Muchos objetos artísticos (armas, estatuas, amuletos) tenían un sentido ritual o protector, relacionados con el más allá y la eternidad del emperador.
Innovaciones técnicas: Perfeccionaron técnicas de fundición en bronce y de construcción en terracota. Las armas de filo eran pulidas con una piedra de afilar rotatoria (esta es la evidencia más antigua en la historia sobre la utilización de esta técnica). También avanzaron en sistemas de irrigación y urbanismo, que aunque no son “arte” en sentido estricto, muestran una cultura artística de gran planificación.
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