Mohenjo-Daro.
Los avances de esta civilización se reflejan claramente en su urbanismo, evidenciado en las excavaciones de dos de sus grandes ciudades neolíticas:
Harappa: Apenas quedan restos de esta ciudad, ya que los británicos reutilizaron sus piedras en otras construcciones.
Mohenjo-Daro:
Construida sobre un montículo de tierra, funcionaba prácticamente como una ciudadela. Sitio arqueológico de Mohenjo-Daro en territorio del actual Pakistán. En 1920, el arqueólogo británico John Marshall descubrió estas ruinas urbanas y describió por primera vez la cultura del valle del Indo.
Ambas ciudades fueron descubiertas por los británicos, quienes inicialmente las clasificaron como parte de las "culturas neolíticas", aunque posteriormente se consolidó el término "cultura del Valle del Indo".
Estas ciudades tenían una extensión de aproximadamente un 1 Km² , algo notable para la época prehistórica, y una población estimada entre 40.000 y 50.000 habitantes. Su urbanismo era sumamente avanzado y planificado. Se basaba en la orientación según los puntos cardinales, con un trazado ortogonal y cuadriculado. Sus calles principales, de hasta diez metros de ancho, conectaban con calles secundarias. Además, estaban pavimentadas y adoquinadas.
Las viviendas eran de forma cuadrangular, con patios interiores abiertos y pocas aberturas al exterior. Contaban con comodidades como letrinas, pozos y cocinas, además de un avanzado sistema de alcantarillado y desagües. Estaban construidas con barro cocido y madera.
Dentro de la ciudad se han identificado edificios clave como un granero, una casa para sacerdotes y un gran baño público. Sin embargo, lo más llamativo es la ausencia de palacios, lo que sugiere que no existía una monarquía, sino un sistema basado en castas sacerdotales o clanes.
Este modelo social queda reflejado en la arquitectura de las viviendas. Se han encontrado casas de hasta 200 m² pertenecientes a clases altas y otras de menor tamaño para las clases medias, pero la diferencia entre ellas es mínima, lo que indica una sociedad relativamente equitativa, sin una clase baja marcada. Todos los habitantes parecían compartir los beneficios del trabajo, garantizando una vida cómoda y segura.
También se han hallado talleres, que indican una especialización laboral. La región era altamente fértil, favoreciendo la producción y el comercio.
El nombre Mohenjo-Daro, que significa "ciudad de los muertos", se debe a la desaparición repentina de esta civilización, cuyo destino sigue siendo un misterio. Entre las teorías más aceptadas sobre su desaparición se encuentran:
Cambio climático: La desertificación de la zona y la repetición de monzones devastadores habrían hecho insostenible la vida en la ciudad, obligando a su abandono.
Deforestación: La sobreexplotación de los recursos forestales podría haber provocado cambios climáticos adversos.
Otras hipótesis, hoy desmentidas, sugerían que la ciudad fue destruida por la primera oleada de los arios. Se ha demostrado que la civilización del Indo desapareció antes de la invasión aria en el año 1500 a. C.
Por último, existe una teoría más especulativa que relaciona la desaparición de Mohenjo-Daro con la posibilidad de un evento de altísima radiación. Se han encontrado restos vitrificados de piezas sometidas a temperaturas extremas y altos niveles de radiación, lo que ha llevado a algunos a sugerir que la ciudad fue destruida por un evento catastrófico, como una explosión nuclear.


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